sábado, 12 de julio de 2008

“Nuevos sentidos para repensar la Enseñanza y el Aprendizaje”

¿A qué llamamos enseñanza?

Una maestra enseña el nombre escrito a un alumno, una madre guía a su hija en el desarrollo de una tarea, los abuelos corrigen una actividad escolar a su nieto, una profesora plantea una situación problemática a su grupo de estudiantes conduciéndolos en el desarrollo de habilidades y competencias de pensamiento… ¿Qué tienen en común esta diversidad de prácticas?

En primer lugar, podemos afirmar que los actores tienen la intencionalidad de transmitir un saber válido, involucrándose en una acción voluntaria y conscientemente dirigida a otra persona.

El autor Gary Fenstermacher (1989), se pregunta qué debe haber en una actividad para que se la llame enseñanza. En un sentido genérico, él nos responde que tienen que darse cinco elementos:

1.Hay una persona (P)
2.Que posee cierto contenido (C)
3.Trata de transmitirlo a otra persona (R)
4.Que inicialmente carece de aquel contenido
5.De modo que ambos sujetos se comprometen en una relación a fin de que R adquiera el contenido.

En suma, en la actividad de enseñanza están implicados dos sujetos en una relación a fin de que la persona que posee un saber trata de transmitírselo a otra persona que no conoce ese contenido. Quienes enseñan buscan transmitir un conocimiento válido, socialmente justo y éticamente valioso. La enseñanza es un acto de transmisión cultural con intenciones sociales.

Enseñanza y Aprendizaje…

Fenstermacher, nos sugiere que el secreto del aprendizaje no reside en la enseñanza, sino en lo que el propio alumno es capaz de hacer al aprender.

El autor afirma que en la trama de nuestro lenguaje cotidiano, hemos de confundir la relación semántica entre enseñanza y aprendizaje como una relación de causalidad. Esto se debe porque ambos conceptos mantienen un vínculo de dependencia ontológica. Esta conexión estrecha está dada porque si nadie aprendiera sería difícil imaginar que pudiéramos disponer del concepto de enseñar. Porque si el aprendizaje no se produjera nunca entonces qué sentido tendría enseñar. Tan imbricada es la relación que solemos confundir, con facilidad, relaciones ontológicamente dependientes con relaciones causales. Un error.

Si bien el concepto de enseñanza depende de un concepto de aprendizaje, no hay que confundir esta relación con la presuposición que una cosa es causa de la otra. En otras palabras, no toda enseñanza provoca aprendizaje. Aunque su proceso esté bien organizado, los resultados de aprendizaje pueden variar en un modo significativo entre un alumno y otro.

Fenstermacher considera que hay un concepto mediador más armonioso con la enseñanza: estudiantar (SER ESTUDIANTE) Una tarea central de la enseñanza es permitir al estudiante realizar las tareas del aprendizaje. Por esta razón, se entiende que el aprendizaje es un resultado del estudiante y no un efecto de la enseñanza (causa).

Ser estudiante implica tratar con los docentes, tratar con sus compañeros, afrontar frente a los padres la situación de ser un estudiante y controlar los aspectos no académicos de la vida escolar.

Las tareas del enseñante incluyen instruir al estudiante acerca de los procedimientos y exigencias del rol de estudiante, seleccionar el material que debe aprender, adaptar ese material adecuarlo al nivel del estudiante, controlar y evaluar el progreso de los estudiantes.

En síntesis, en tanto que el proceso de enseñanza consiste en la intencionalidad de dar algo -ofrecer un contenido- el proceso de aprendizaje implica adquirir algo –obtener un saber/habilidad-.

¿Enseñanza exitosa o Buena enseñanza?

Fenstermacher distingue analíticamente la “enseñanza con éxito” y la “buena enseñanza” (definiciones elaboradas). Mientras que la primera refiere al logro de resultados de aprendizaje, la segunda está sustentada en valores éticos y en la validez epistemológica de aquello que se enseña. Una buena enseñanza se pregunta: Esto que enseño y la forma en que lo hago ¿es válido? ¿Favorece el desarrollo de las personas? ¿Es sostenible éticamente?

Hacia una buena enseñanza…
En una escuela inteligente lo más importante es elegir qué enseñar…

El autor David Perkins (1995) nos presenta una teoría muy buena sobre la enseñanza y el aprendizaje, él la llama Teoría Uno. Su tesis central consiste en que las personas pueden aprender más y mejor cuando tienen una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo. Hay cuatro condiciones básicas que el docente debe preveer:

1. Información Clara: Descripción y ejemplos de los objetivos y conocimientos requeridos y de los resultados esperados.

2. Práctica Reflexiva: Se trata de ofrecer una oportunidad al sujeto que está aprendiendo para pensar reflexiva y activamente sobre el contenido de enseñanza. Estimular ideas para construir estrategias de abordaje en la resolución de ejercitaciones e incentivar su reflexión oportuna.

3.Realimentación informativa: El docente retroalimenta el proceso alcanzado por el alumno en el desarrollo de la tarea. Le ofrece consejos claros, aportes y sugerencias para que el proceder sea más eficaz.

4.Fuerte motivación intrínseca y extrínseca: El alumno se motiva porque la propuesta es interesante en sí misma, capta su atención, tiene conexión con su mundo real. Asimismo, el alumno puede obtener otros logros y recompensas extrínsecas.

La Teoría Uno reúne “un conjunto de principios que todo método de enseñanza debe satisfacer”.

Tres Prácticas de Enseñanza en las que subyace la Teoría Uno…

La instrucción Didáctica…
Quienes aprenden incorporan los saberes a partir de la acción mediadora de quien enseña. La instrucción didáctica satisface una necesidad: expandir el conocimiento sobre el alumnado. Para ello, el docente deberá ofrecer una exposición clara y correcta de la información presentada. Identificar lo que hay que hacer para explicar a los alumnos lo que están aprendiendo.

En las explicaciones, se podrá exponer con precisión las razones que originan un tema, se identificarán los objetivos y propósitos a fin de utilizar o aprender un concepto, se supervisarán y señalarán los avances en torno hacia dichos objetivos, se ofrecerán numerosos ejemplos, casos y situaciones para permitir una mejor comprensión de los conceptos en estudio, las clases prácticas articularán las exposiciones con vínculos de aplicabilidad o no de los contenidos, se enlazarán los nuevos conceptos con los saberes previos y se legitimarán un nuevo concepto o procedimiento a través de los principios conocidos por los alumnos, se apuntará a la comparación y contratación de otros ejemplos mediante el uso de la lógica.

El Entrenamiento…
Una vez que se ofreció la presentación de la temática con claridad informativa, el docente se ocupará de ofrecer trabajos prácticos, elogiar las fortalezas y rastrear las debilidades en el desarrollo de la tarea. De esta manera, los alumnos podrán realizar los ajustes pertinentes si cuentan con una instancia de realimentación. El maestro-entrenador deberá suministrar una información clara para que alumno sea capaz de reflexionar críticamente sobre aquello que está haciendo. Todas estas acciones, favorecen el vínculo entre el maestro y sus alumnos. Por ello, al mismo tiempo, se fomentan los mecanismos de motivación. Con el entrenamiento se garantiza una práctica efectiva.

Métodos Socráticos…
A través de esta forma se pretenderá colaborar en la comprensión de ciertos conceptos por parte del alumno a través de una práctica continua de reflexión, esta práctica contará con una gran motivación intrínseca. El profesor -que actuará como moderador- incentivará al grupo para que investiguen un asunto o resuelvan un enigma conceptual, se abrirá un espacio para el diálogo y discusión entre pares. Los alumnos participarán activamente: sostendrán argumentaciones, plantearán hipótesis, analizarán contraejemplos, etc. El docente animará la discusión realimentando inmediatamente con ejemplos, estímulos y críticas.

Bibliografía:

FENSTERMACHER, G. (1989), “Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”, en: Wittrock, M., La investigación en la enseñanza I, Paidós-M.E.C, Madrid-Barcelona.

PERKINS, D. (1995) “La enseñanza y el aprendizaje: “La Teoría Uno y más allá de la Teoría Uno”, en: PERKINS, D. “La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente”. Gedisa, Barcelona.

domingo, 6 de julio de 2008

¿Qué son las cacerías en la Web?



Una cacería en Internet es un tipo de actividad didáctica que promueve procesos de búsqueda de información por parte de los alumnos de forma ágil, lúdica y sencilla. Los docentes pueden utilizar este recurso para integrar Internet a las Prácticas de Enseñanza. Consiste en una serie de preguntas y una lista de direcciones Web de las que pueden extraerse o inferirse las respuestas. Algunas incluyen una “gran pregunta” al final, que requiere que los alumnos integren los conocimientos adquiridos en el proceso.

En esencia, una “Caza del Tesoro” es una hoja de trabajo o una página Web con una serie de preguntas y una lista de páginas Web en las los alumnos buscan las respuestas. Al final se suele incluir la “gran pregunta”, cuya respuesta no aparece directamente en las páginas Web visitadas y que exige integrar y valorar lo aprendido durante la búsqueda. Las cazas del tesoro son estrategias útiles para adquirir información sobre un tema determinado y practicar habilidades y procedimientos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación en general y con el acceso a la información a través de la Internet en particular.

Principales Características…

Las cazas del tesoro se convierten en herramientas potentes para trabajar con los alumnos por varias razones:

• Son relativamente fáciles de crear para el docente y son divertidas y formativas para los estudiantes. Bien planteadas, parecen un juego, pero los alumnos aprenden muchas cuestiones durante una caza del tesoro (y no sólo las respuestas a las preguntas).

• Permiten el tratamiento sobre la mayoría de los contenidos curriculares (siempre que encontremos recursos adecuados al tema y edad de los alumnos en Internet) y proporcionan conocimientos sobre los contenidos y experiencia en el manejo de la herramienta.

• Es posible utilizarlas como actividades para realizar en grupo o individualmente.

• Pueden ser más simples o más complejas, según las circunstancias. A los alumnos más pequeños se les puede proponer menos preguntas, con formulaciones más simples y con los vínculos necesarios para resolverlas a continuación de cada pregunta. Los mayores pueden recibir sólo un tema amplio y se les pide que encuentren por sí mismos la información en un solo sitio, más amplio y complejo, o que busquen sus propias fuentes para obtener la información necesaria o se les proporciona un punto de entrada a una serie de lugares relacionados.

sábado, 5 de julio de 2008

En búsqueda de una escuela transformadora: Aprender con una WebQuest


Una Webquest es una metodología didáctica en la cual se propone una tarea pedagógica auténtica y desafiante para que los alumnos construyan su propio conocimiento. Es una herramienta que propicia el desarrollo de procesos cognitivos sumamente potentes para transformar la información obtenida, en las diversas fuentes de la Web, en un conocimiento genuino y significativo.
Consiste, básicamente, en presentarles a los alumnos un problema o un escenario profesional simulado, una guía del proceso de trabajo (hoja de ruta) y un conjunto de recursos preestablecidos accesibles a través de la Web (enlaces, URL). De esa manera, se trabaja con la información obtenida para: analizar, sintetizar, comprender, transformar, crear, juzgar, valorar su contenido. Los alumnos asumen desde el inicio de la actividad hasta el final, un rol activo y creativo.
La tarea no se limita a contestar preguntas concretas sobre hechos y/o conceptos tampoco se pretende copiar lo que aparece en la pantalla, no hay linealidad en su desarrollo. Por el contrario, los alumnos trabajan colectivamente implicados en la tarea y reflexionando críticamente sobre la información que reciben.
De esta manera, se intenta correr al docente como sujeto central en la transmisión vertical del contenido para centrar la mirada en la acción de los alumnos como sujetos competentes en la construcción de su propio conocimiento.
En suma, nuestros alumnos desarrollan con estas herramientas el pensamiento crítico, la creatividad y la toma de decisiones y de esta manera transforman los conocimientos adquiridos.

Los elementos que componen a la Webquest son:

1. Introducción: Presenta a los estudiantes el tema central, la actividad y los objetivos. Su propósito es preparar y motivar a los alumnos para emprender la tarea. Se trata de un texto breve, claro y atractivo que capte la atención de los estudiantes. Se describe un escenario involucrado y los roles que se van a desarrollar.
2. Tarea: Describe cual será el resultado de las actividades. Si es necesario emplear alguna herramienta (Internet, Word, una cámara digital..) es la ocasión de mencionarlo.
3. Proceso: Los pasos que los estudiantes deben seguir hasta completar la tarea, conviene organizarlos por complejidad creciente y enumerarlos paso por paso. También, se precisa el modo de agrupación.
4. Recursos: Se incorporan aquí los recursos seleccionados y evaluados por el docente (sitios Web, archivos...)
5. Evaluación: Se anticipan los criterios y aspectos de la evaluación con consignas claras y comprensibles. Es aconsejable utilizar Rúbricas para la evaluación.
6. Conclusión: Analiza lo que los estudiantes han aprendido al completar la actividad. Es necesario incluir alguna pregunta reflexiva con enlaces adicionales para animar a los estudiantes para avanzar más allá del contenido manifiesto en la Webquest, o sea es una nueva instancia para estimular los procesos crítico-reflexivos.

Por estas razones enunciadas, entiendo que el docente que implemente las propuestas de Webquest podrá estimular en su grupo de alumnos, la investigación y el trabajo cooperativo, tareas que se desarrollarán bajo un ambiente de exploración y construcción creativa. Asimismo, el uso de las Webquest incrementará el espíritu crítico posibilitando la construcción del conocimiento en la “Zona de Desarrollo Potencial” (ZDP) del alumno, creando puentes cognitivos genuinos y utilizando, para ello, todas las competencias que este instrumento puede favorecer en el proceso de aprendizaje.

En síntesis, es una excelente propuesta innovadora de enseñanza que brinda un plus a los recursos que los docentes usualmente utilizamos.

Algunos datos interesantes...

Para crear una Webquest se pueden utilzar plantillas: 1,2,3 Tu Webquest

Para evaluar Webquest publicadas en la Web es conveniente analizar los siguientes criterios: Ver Rúbrica de Evaluación de WebQuest

Para conocer la taxonomía de tareas: Categorías de Tareas

Para acudir a colecciones de Webquest:Recursos y herramientas TICs

viernes, 20 de junio de 2008

Más allá de la Web 2.0...

Desde Peter Capusoto y sus videos, les dejo una excelente sátira para repensar el impacto de las TICS y sus transformaciones sociales...

domingo, 8 de junio de 2008

Trazando el camino de la Web 2.0

¿Qué es la Web 2.0?

En este nuevo siglo XXI, la Web 2.0 irrumpe con todas sus potencialidades e innovaciones en términos de aplicaciones y sistemas de la Web, herramientas y/o recursos. De esta manera, abre una nueva etapa que posibilita y favorece el intercambio de una comunidad a través de la participación y cooperación de sus miembros-usuarios. Sin embargo, al mismo tiempo abre un campo de discusión genuino en referencia a los siguientes interrogantes: ¿Se trata de una verdadera revolución? ¿Es una revolución que responde a intereses publicitarios? ¿Es posible entenderla como una revolución social cuando en realidad el fenómeno no comprende a toda la humanidad en su conjunto?

Para muchos autores, la “Web 2.0” es un término que está de moda pero que en esencia no reviste transformaciones profundas en cuanto al espíritu fundacional de su inventor: Sir Tim Berners-Lee, quien entendía que la Internet debía servir tanto para buscar información como para poder crearla. A pesar de ello, en sus inicios, los usuarios la empleaban como un servicio útil y práctico para hallar información de interés.

Una explicación posible se remonta al desarrollo de la Red cuando el discurso tecnológico de sus innovaciones y potencialidades teóricas se amalgamaba con un discurso publicitario real que apuntaba a la atracción de los usuarios-clientes que accedían a este servicio de conexión a Internet por vía telefónica. Por esta razón, el usuario era concebido como un consumidor pasivo de la información “un mero lector” más que un productor real, un usuario que debía acceder rápidamente a los diversos sitios -por el gasto del pulso telefónico- y que contaba con un servicio de baja velocidad de acceso.

Hubo que esperar hasta el año 2000 para que el acceso a Internet se amplíe considerablemente; fue entonces cuando los usuarios accederían con mayor facilidad a los contenidos multimediales por banda ancha. Esto posibilitó la apropiación de herramientas para el diseño, creación, transformación y publicación de producciones; las primeras creaciones eran de carácter individual, sin embargo, prontamente fueron construidas en forma grupal. En concreto, el usuario asumió un nuevo desafío transformándose en un contribuyente central en la arquitectura de la Web 2.0.

El término Web 2.0 es acuñado en el año 2004 por el Sr.Tim O’Reilly, fundador de la compañía O’Reilly Media Inc., cuando analizaba el potencial futuro de la Web durante una reunión de trabajo. En este sentido, identificó ciertas características del “software social” asociadas con las Nuevas Tecnologías tales como: masividad, participación, contribución del usuario en línea, socialización, intercambios de experiencias, etc.

Más allá de aquellas preguntas planteadas en los párrafos iniciales y que habilitan un debate ético, es posible afirmar que la Web 2.0 es una versión mejorada de la Web 1.0 en la cual los desarrolladores de software han modificado la plataforma de presentación, permitiendo a los usuarios ser parte de los contenidos Web de una forma más dinámica y colaborativa. Se trata de propiciar un nuevo escenario, en el cual los usuarios en línea puedan recrear y editar sus contenidos digitales de una manera más fácil y sencilla. Este punto funcional diferencia a las versiones: Web 2.0 y Web 1.0, entendiendo que esta última contenía páginas estáticas, diseñadas por una minoría, desactualizadas en su contenido (su redición era muy compleja) y destinadas básicamente a un público lector.

En esta línea de análisis, hay quienes consideran que la Web 2.0 puede ser distinguida como “un reencuentro con los usuarios”, un espacio virtual donde todos y cada uno de los sujetos: leen, escuchan, miran, aprueban o desaprueban, escriben y crean en forma participativa, compartiendo, colaborando y socializando sus ideas a través de herramientas que requieren muy pocos conocimientos técnicos.

De este modo, atravesamos rápidamente algunos cambios. Dejamos atrás las enciclopedias online estáticas para acudir a la Wikipedia, en la que cualquier persona puede acceder y participar en el desarrollo de los temas de forma colaborativa; de aquellos sitios personales a los innovadores Weblogs, fáciles de publicar y actualizar; de los links de cada PC (“Mis Favoritos”), a los etiquetados Tagging, marcadores sociales o folksonomías, en los que las etiquetas son más flexibles, no responden a ordenes jerárquicos (un mismo contenido puede contener diversas etiquetas) son elaboradas desde la visión particular del usuario y pueden ser compartidas y valorizadas con otros usuarios; de los antiguos foros de debate a los sitios de redes sociales.

En virtud de lo expuesto, considero imperioso rever el fenómeno de las aplicaciones de la Web 2.0 a la luz de la construcción del conocimiento, sus potenciales puertas de entradas y los nuevos retos del escenario educativo. No olvidemos que la inclusión de las Nuevas Tecnologías logrará ser innovadora y genuina en la medida en que sean andamiadas por transformaciones humanas más profundas. En el marco de la cultura y la sociedad, las TICS modifican las percepciones cotidianas de comprender el mundo, de trabajar, de enseñar, de aprender, de vivir. Desde esta perspectiva, se pretende reflexionar sobre el valor de las tecnologías y sus diversos soportes como verdaderos puentes de transformación en los modos de percibir, sentir, pensar y conocer. La Web 2.0 favorece el trabajo en colaboración de usuarios en línea pero: ¿Cuál es el sentido profundo de la construcción social del conocimiento más allá de la utilización de sus aplicaciones? ¿Qué rasgos lo distinguen? ¿Cuáles son sus implicaciones educativas? ¿Qué desafíos supone?

Deteniéndome en este camino, les recomiendo algunos videos para seguir la travesía:

Web 2.0 The Machine is Us: En Español



La Web 2.0: La revolución social de Internet



Un camino lleno de atractivas aplicaciones…

YouTube: Sitio que almacena videos y permite compartirlos en blogs y publicaciones electrónicas.

Wiki: La finalidad de un Wiki es permitir que varios usuarios puedan crear páginas Web sobre un mismo tema, de esta forma cada usuario aporta un poco de su conocimiento para que la página Web sea más completa, creando de esta forma una comunidad de usuarios que comparten contenidos acerca de un mismo tema o categoría.

Facebook es un sitio Web de redes sociales. Fue creado originalmente para estudiantes de la Universidad de Harvard, pero ha sido abierto a cualquier persona que tenga una cuenta de correo electrónico. Los usuarios pueden participar en una o más redes sociales, en relación con su situación académica, su lugar de trabajo o región geográfica.

Flickr: Sitio para compartir fotografías combinando innovaciones tecnológicas:

Podcast: Archivo de audio normalmente distribuido a través de Internet para ser reproducido en aparatos móviles y computadoras personales. La distribución del podcast se realiza mediante un sistema de sindicación que le permita al usuario suscribirse y usar un programa que lo descargue de Internet para que el usuario lo escuche en el momento que quiera, normalmente utilizando el sistema de archivos RSS.

SlideShare: Sitio para compartir y etiquetar presentaciones.

Google Docs: Google Docs es un programa de procesamiento de textos y hojas de cálculo basado en Internet, que hace más eficaz la colaboración. Te permite mantener un documento online que otras personas de tu organización pueden editar y actualizar simultáneamente desde sus navegadores, por lo que no es necesario realizar un seguimiento de los archivos adjuntos ni de las versiones más recientes de un archivo. Varios usuarios pueden realizar cambios a la vez y ver los que han efectuado otras personas en tiempo real.

viernes, 6 de junio de 2008

"La sociedad global de la información y los nuevos desafíos de la tarea educadora"


En la actualidad la sociedad humana se enfrenta a las transformaciones de un mundo que se vuelve cada vez más complejo e incierto ante la rapidez de los cambios. Se trata de un escenario inestable, complejo, tormentoso y desestructurante que genera a los sujetos nuevos interrogantes e inéditos desafíos. Es una época de crisis, rupturas e innovaciones. En este contexto, la educación asume la responsabilidad de construir un “futuro viable” sustentado en el pensamiento crítico, ético y holístico . En esta línea analítica, abordaré a las TICs como un factor de vital importancia en la transformación de nuestra sociedad.

Las TICs, entendidas como el conjunto convergente de tecnologías de la microelectrónica, la informática (máquinas y software), las telecomunicaciones y la optoelectrónica (Castells, 2000), están produciendo una auténtica revolución en la vida del ser humano, una revolución que se define bajo la denominación de Sociedad de la Información. Esta nueva sociedad, se caracteriza por un conjunto de procesos de cambios cuyos impactos se registran en los diversos ámbitos sociales, económicos y políticos.

De esta manera, el mundo moderno anuncia cambios en todos los aspectos de nuestra vida incluyendo la difusión de los conocimientos, el comportamiento social, las prácticas económicas y empresariales, el compromiso político, los medios de comunicación, la educación, la salud, el ocio y el entrenamiento (Diego Levis, 2004); son innovaciones tecnológicas propiciadas por el fenómeno de globalización que se producen de forma constante y veloz y dan origen a la Sociedad en Red, transformando aceleradamente las bases de la sociedad anterior (Bangemann, 1994).

Dejamos atrás al Estado Moderno y benefactor, aquél que había edificado a la institución educativa sobre un suelo de certezas e ilusiones y en el cual se fundaban los discursos políticos que acuñaban las ideas de igualdad, prestigio social y progreso. Los sistemas educativos se ocupaban de la transmisión de la cultura, los saberes y las normas societales a las nuevas generaciones, contenidos necesarios para la formación de ciudadanos virtuosos. Por entonces, la función docente gozaba de un gran prestigio social investida en la sagrada tarea de cuidar, velar y preparar la formación de las almas. La tarea educadora estaba a cargo de especialistas, se instalaba la figura del maestro como portador de los conocimientos socialmente válidos y del método pedagógico. Así, el dispositivo escolar se configuraba en la centralidad simbólica del maestro y en la transmisión unidireccional del conocimiento estático y atomizado por parte del profesor hacia los alumnos.

Hoy la posmodernidad abre sus puertas al Estado Neoliberal . Las consecuencias más sobresalientes de dicha transformación son: la pérdida de la capacidad de conducción estatal, los quiebres en el imaginario social y la caída de las utopías modernas. Es por ello, que se acrecienta la desilusión acerca de la escuela y se manifiestan sentimientos de frustración o desolación.

A esta altura, cabe preguntar, si la modernidad legitimaba la autoridad docente desde su propio proyecto político, entonces, en la actualidad: ¿Cómo enfrenta el docente los nuevos desafíos de su tarea educadora frente a los a la influencia de los flujos comunicacionales y las inéditas demandas educativas? Por el momento, este interrogante quedará planteado.

Por otra parte, la sociedad global de la información manifiesta su potencialidad a través de:

1. La cantidad y diversidad de conocimiento, textos y productos que movilizan una gran cantidad de información.

2. La adquisición, el procesamiento y transmisión de información en forma ágil y veloz.

3. La pluralidad de saberes, en los que se incluyen no sólo los lenguajes clásicos sino también los lenguajes audiovisuales.

La sociedad de la información supone la necesidad de formación permanente y continua y la priorización del objetivo "aprender a aprender"; significa entonces que la educación deberá asentar sus bases en conocimientos y destrezas que permitan pasar de la Sociedad de la Información a la Sociedad del Conocimiento. En esta clave, puede apreciarse este curso virtual, su modalidad de trabajo y las expectativas personales de continuar mis estudios a través de esta diplomatura.

Las TICs están presentes en nuestra vida social y profesional. Los sistemas educativos de todo el mundo se enfrentan actualmente al desafío de utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para proveer a sus alumnos con las herramientas y conocimientos necesarios para el siglo XXI. En mi caso, asumo este desafío como docente de Nivel Inicial y de Nivel Terciario y con la claridad de que la escuela no es sólo transmisión de información sino también formación de la personalidad.

A esta altura es conveniente plantear algunas dudas: ¿cuál será la mejor manera de organizar los espacios escolares? ¿cómo incorporar genuinamente los nuevos desarrollos tecnológicos en la situación de enseñanza? ¿qué influencia ejerce los procesos de globalización en nuestra cultura?

Sin sacralizar las TICs, debemos ser conscientes de que la Tecnología atrae a los estudiantes y propicia un clima colaborativo de estudio en el cual se puede aprender disfrutando. Ahora bien, es cierto, que no se trata de hacer atractiva la enseñanza por el mero uso o aplicación de una herramienta novedosa porque aún cuando la herramienta pueda posibilitar un tratamiento atractivo del contenido abordado, lo atractivo de la enseñanza pasa por la selección de contenidos desafiantes, contenidos vinculados con la vida e intereses de los niños o jóvenes. En este sentido, se enfatiza que las nuevas tecnologías posibilitan y propician estos tratamientos curriculares pero ellas en sí mismas no definen los contenidos curriculares ni eliminan el esfuerzo por aprender. Por ello, “las Tic deben considerarse como un instrumento y no como un fin en sí mimas” .

En este contexto, debe producirse un cambio en la concepción tradicional del proceso de aprendizaje y una nueva comprensión acerca de cómo las TICs pueden ayudar a crear nuevos entornos de aprendizaje en los que los alumnos se sientan más motivados y comprometidos, asumiendo mayores responsabilidades sobre su propio aprendizaje. Las TICs tienen el potencial de transformar la naturaleza de la educación en cuanto a dónde y cómo se produce el proceso de aprendizaje.

En síntesis, se asume que con el advenimiento de las nuevas tecnologías el énfasis de la profesión docente está cambiando desde un enfoque centrado en el profesor y basado en clases magistrales, hacia una formación centrada principalmente en el alumno dentro de un entorno interactivo de aprendizaje. Sólo así las TICs serán verdaderos motores de cambios en los roles pedagógicos de alumnos y profesores.

miércoles, 4 de junio de 2008

“El lugar de la tecnología en la enseñanza: De caminos, puentes y atajos…”

Para iniciar este recorrido voy a apoyarme en un excelente trabajo de una autora argentina, especialista en tecnología educativa, Edith Litwin. En la Conferencia II Congreso Iberoamericano de Educared, ella expresa:

…"En el camino que imagino hay lugares difíciles de atravesar sin ayuda. Los puentes se han hecho para ello y las tecnologías posibilitan esos espacios. Se trata de los temas más complejos, detenernos, encontrar un nuevo modo explicativo, generar una perspectiva de análisis diferente y enriquecer el estudio puede ser uno de los lugares más significativos del uso de las tecnologías.

Nos preguntamos en todos los pasos que atravesamos cómo hacer de la educación una conversación animada, cómo integrar las explicaciones teóricas con narrativas humanas, como diseñar obstinadamente para que todos aprendan dispositivos didácticos en el marco de la tolerancia pedagógica.

Desde las perspectivas comunicacionales, las nuevas tecnologías ofrecen que nos ayudemos unos y otros en esos recorridos, promueven el reconocimiento de las ópticas diferentes, las dificultades o las soluciones a las que otros arriban. Compartir proyectos aun cuando estemos en latitudes diferentes nos permite: no sólo construir mejores soluciones por lo que implica la ayuda y la colaboración sino reconocer el valor moral del encuentro fraterno. Necesitamos desde las aulas enseñar a caminar con el otro, distinto a nosotros, ponernos en su lugar, aprender a apurar el paso y a detenernos. La potencia que tienen las tecnologías para favorecer los encuentros se inscribe en una perspectiva moral y se instala como posibilitadora de buenas resoluciones.

En nuestra profesión de educar están nuestras historias como maestros y también como discípulos. Somos ingenuos incurables que pretendemos que, pese a toda circunstancia, nuestros alumnos aprendan. En esa obstinación, a veces, nos sentimos fascinados por las herramientas que parecen allanarnos el camino o bien, en otras oportunidades, las despreciamos porque nos ignoran y parecen enseñar por sí solas. Es así como las usamos porque fracasamos, las usamos porque generan maravillosas comprensiones, las usamos porque disciplinan, las usamos porque nos conmueven al reunirnos con los otros, las usamos porque recordamos otros usos con nostalgia o porque soñamos con usos maravillosos. Utilizarlas, sin embargo, en todos los casos, significa aceptar los retos de la sociedad traspasando nuestros usos personales. Es, en ese pequeñísimo instante en el que empezamos a usarlas como constructoras de humanidad.

Evidentemente, este camino no tiene fin, tal como el proceso de la educación, si entendemos que la educación no es un fin en sí mismo sino la manera con la que podemos conquistar un mundo mejor. Por ello elegimos esta metáfora, porque entendemos que los recorridos son variados y complejos y las tecnologías juegan en él un aspecto sustantivo.”

Para conocer el artículo completo ingresa a la siguiente URL:
http://www.educared.org.ar/congreso/edith_disertacion.asp